Inicio Foros FORO DE RELIGIÓN EL CIELO Y LA TIERRA Respuesta a: EL CIELO Y LA TIERRA

#3083
Emilio
Miembro

Estimado Victor, estoy al pendiente de tu desglose de la creación y la interesante interpretación de las escrituras antiguas. Lo sigo atento pues me parece que en el entendimiento y cuestionamiento de los misterios de la creación, se encuentra el tesoro de la sutil y verdadera interpretación de la causa del ser, pues, entendiendo de forma adecuada de donde venimos, podremos saber a donde vamos, y así, fortalecer nuestra permanencia en este asombroso presente.

Me atrevo a intervenir tu desglose citando un texto antiguo sobre los misterios del Tao.

“Existe algo, un todo indiferenciado, que nació antes de los cielos y la tierra. Sólo tiene imágenes abstractas, ninguna forma concreta. Es profundo, oscuro, silencioso, indefinido; no oímos su voz. Asignándole un nombre, lo llamo el Camino.
El Camino es infinitamente elevado, insondablemente profundo. Abarcando el cielo y la tierra, recibiendo de lo que no tiene forma, produce una corriente que fluye intensa y ampliamente sin desbordarse. Opaco, se sirve de una clarificación gradual mediante la calma. Cuando se aplica, es infinito y no tiene día ni noche; pero cuando es representado, ni siquiera llena la mano.
Es reducido, pero puede expandirse; es oscuro, pero puede iluminar; es flexible, pero puede ser firme.
Absorbe lo negativo y emite lo positivo, manifestando así las luces del sol, la luna y las estrellas.
Gracias a él son altas las montañas, son profundos los océanos, corren los animales, vuelan los pájaros. Gracias a él vagan los unicornios, remontan el vuelo los fénix, siguen su curso las estrellas.
Garantiza la supervivencia mediante la destrucción, la nobleza mediante la bajeza, y el avance mediante la retirada. En la antigüedad los tres Augustos alcanzaron el orden unificador del Camino y permanecieron en el centro; sus espíritus vagaron con la Creación, y así reconfortaban a todo el mundo en los cuatro cuadrantes.
De esta manera, el Camino produce el movimiento de los cielos y la estabilidad de la tierra, girando incesantemente como una rueda, fluyendo sin cesar como el agua. El Camino se encuentra en el principio y en el fin de las cosas: cuando se levanta el viento, se condensan las nubes, ruge el trueno y cae la lluvia, responde como un concierto sin fin.
Devuelve lo esculpido y lo pulido a la simplicidad. No se las ingenia para hacerlo, sino que se funde con la vida y la muerte. No se las ingenia para expresarlo, sino que comunica la virtud.
Existen infinitas diferencias cuando el camino facilita la vida: armoniza la oscuridad y la luz, regula las cuatro estaciones y armoniza las fuerzas de la naturaleza.
Todo esto es aportado por la virtud interna.
El camino natural incesante da nacimiento a los seres, pero no los posee; engendra la evolución, pero no la gobierna. Todos los seres nacen dependientes de él, pero ninguno sabe como agradecérselo; todos mueren a causa de él, pero ninguno puede quedar resentido por ello. No se enriquece por el almacenamiento y la acumulación, ni se empobrece por el desembolso y el disfrute.
Es tan inasible e indefinible que no puede ser imaginado; no obstante, aunque sea indefinible e inasible, su función es ilimitada. Profundo y misterioso, responde a la evolución sin forma; triunfante y efectivo, no actúa en vano. Se enrosca y se desenrosca con firmeza y flexibilidad; se contrae y se expande con oscuridad y luz.”
(Lao Tse “Wen-Tzu” 1 )

Te mando un fuerte abrazo, te dejo seguir con el desglose y me mantengo atento.