Inicio Foros FORO DE FILOSOFÍA Libertad del Hombre Respuesta a: Libertad del Hombre

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Víctor Pierce
Superadministrador

Es claro que para abordar la “Libertad del Hombre” no únicamente resulta ineludible el tema de la “Percepción del Mundo”, sino que, dicho tema, viene a ser la piedra angular del desarrollo; pues es el mundo, el objeto, esa realidad objetiva enfrente de nosotros, la mismísima materia prima con la cual la conciencia elabora el pensamiento. Habremos, pues, de ser delicados en los cortes que hagamos de la propia conciencia distinguiendo así aquello que le es necesario al pensamiento y lo que no lo es en el estricto sentido de Sujeto/Objeto.

Una de las consideraciones importantes en este tratado de “La Libertad del Hombre” debe ser el asumir, desde un principio, que el OBJETO NO ES PASIVO, sino que existe una dinámica en el mundo de las formas, por lo que surge la incógnita de si el proceso del pensar es exclusivo del Sujeto o bien, si el movimiento resulta determinante como sentido de ilustración que ingiere en los verdaderos cambios trascendentales de la conciencia. Este cuestionamiento pareciera simple si se entendiera a una relación Sujeto/Objeto únicamente en el marco de aquel que conoce con aquello que es conocido sin que el que conoce o está conociendo afecte a lo conocible, en cuyo caso tendríamos un objeto totalmente pasivo, más claramente y a manera de pregunta ¿El conocedor, en su relación estricta Sujeto/Objeto, afecta la ilustración mediante su proceso del pensar?, o bien, ¿Es el objeto totalmente independiente del pensamiento del Hombre en cuyo caso la ilustración de un objeto determinado siempre es la misma?
Un cuestionamiento que para muchos pudiese parecer muy surrealista, pero lo cierto es que si estamos hablando de una libertad que se obtiene y se conquista a través de responder adecuadamente a los impulsos que se generan de esa relación, es justo pensar, igualmente, que dicha realidad muta consecuentemente respecto a los logros alcanzados, en otras palabras: la conciencia busca una nueva trascendencia, por lo que la ilustración debería presentar un nuevo cuestionamiento, vamos; la ilustración cambia.
¿Qué tanto el mundo de la formas es afectado por nuestro proceso del pensar y por esos conceptos desarrollados desde las cosas mismas?, ¿Qué tanto el mundo de las formas nos ilustra nuestro propio estado de conciencia y al mismo tiempo hace la pregunta congruente al escalón siguiente? Alguien podrá decir, el mundo cambia no por lo que pensamos del mundo, sino por lo que hacemos de él. Sí…..sí, por supuesto, pero antes de cualquier acto está el proceso del pensar, y antes de éste está el estado de conciencia individual, y antes de éste el estado de la conciencia colectiva.

¿Soy libre en pensamiento respecto a la realidad que percibo? y, por consiguiente: ¿Soy tan libre en mi accionar como tan libre es mi pensar respecto a la realidad que percibo?
Esto es de suma importancia si solo hablamos de conceptos, si tan solo nos enfocamos en esa pretendida filosofía que tiende a embotellar al objeto y dejarlo inmóvil, un proceso del pensar derivado de un estado de conciencia que, a priori, ha cuartado su propia libertad.
La única manera de encontrar y obtener esa libertad es dejando al objeto, junto con nuestra animalidad, fluir en el movimiento de la conciencia.

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