Inicio Foros FORO DE FILOSOFÍA Libertad del Hombre Respuesta a: Libertad del Hombre

#3235
Víctor Pierce
Superadministrador

Estimado Ramón un cordial saludo.

————————————————

Aquel que puede penetrar con el pensamiento en su propia substancia y adquirir así conocimiento de ella, se encuentra a sí mismo en ese acto de conocimiento y de conciencia, en que el sujeto que conoce es idéntico al objeto que es conocido.

Ahora bien, al poseerse a sí mismo posee también el Ser. Aquel que sale de sí mismo para adherirse a los objetos exteriores, al alejarse de sí mismo se aleja también del Ser.
Está en nuestra naturaleza establecernos en el seno de nosotros mismos, en que gozamos de toda la riqueza de nuestro propio fondo, y no desviarnos de nosotros mismos hacia lo que nos es extraño y en lo que sólo encontramos la pobreza más completa.

Si no, nos alejamos del Ser, aun cuando éste se halle cerca de nosotros; porque no es el lugar, ni la substancia, ni un obstáculo lo que nos separa del Ser, sino nuestra conversión hacia el no ser. Nuestro rapto fuera de nosotros mismos y nuestra ignorancia de nosotros mismos son, así, justo castigo de nuestro alejamiento del Ser.

Por el contrario, el amor que el alma siente hacia sí misma la lleva a conocerse y a unirse a Dios. Así se ha dicho con razón que el hombre está, en este mundo terrenal, en una cárcel, porque ha huido del cielo, y que trata de quebrar sus cadenas; porque al volverse hacia las cosas terrenales, a sí mismo se ha abandonado y se ha apartado de su origen divino; es, como dice Empédocles, un fugitivo que ha desertado de la patria divina.

Por eso la vida del hombre vicioso es una vida servil, impía e injusta, y su espíritu está lleno de impiedad e injusticia. La justicia, por el contrario, consiste, como con razón se ha dicho, en que cada cual lleve a cabo su función. Dar a cada uno lo suyo; tal es la imagen de la verdadera justicia.

PRINCIPIOS DE LA TEORÍA DE LOS INTELIGIBLES
PORFIRIO

c

______________________________________________________________

Interesantes estos párrafos de Porfirio sobre los cuales, sin duda, deja profunda enseñanza y reflexión, pero sobre todo; un mapa de trazos excelsos en el cual podemos dilucidar tanto a la Conciencia como al Alma.