Inicio Foros FORO DE FILOSOFÍA Libertad del Hombre Respuesta a: Libertad del Hombre

#3253
Víctor Pierce
Superadministrador

Estimado Ramón; agradezco mucho tu claridad y tu participación en estos temas que, para mí, no resultan muy fáciles de tratar.

Te platico que, de acuerdo a ese “Dibujo Personal”, concibo el camino espiritual, únicamente, en el mundo interno, y, en este sentido, tengo mis puntos de vista muy particulares al respecto. Para empezar, en mi forma de ver las cosas (Y en esto creo tenemos puntos de acuerdos, llámesele “Ser” o “Yo” o como se le desee llamar), tenemos que tratar a la “Evolución” tomando en cuenta aquello que nos brinda un conocimiento sobre cuestionamientos básicos, tales como: ¿Quiénes Somos?; ¿Cómo fuimos creados? y ¿Qué hay detrás de la creación del “Hombre”?

En definitiva, y dejando esto como un fundamento inamovible en mi forma de ver las cosas, “No somos una creación directa de Dios”; sino que la “Creación”, como tal, comprende un sinnúmero de estados que, intrínsecamente, contienen jerarquías de “Seres”; esto significa que, en el espectro evolutivo de la humanidad ascendemos en un sendero que comprende estos diferentes estados. Aquí la pregunta correcta sería: ¿Estados de qué?; a lo que yo contestaría dando una respuesta corta: “Estados de Cualidades del Alma”; significando esto que existe “EL IDEAL DEL ALMA”; un “Ideal” que va de la mano con las Leyes Universales de la Creación”.

Pero, si habremos de suponer un “Estado Ideal”, también habremos de entender que existe el “Estado Nefasto del Alma” (Por llamarle de alguna manera). Pues no debemos perder de vista que la Alma, como manifestación, se encuentra asida a la dualidad de los “Pares de Opuestos”, toda manifestación; aun la de los llamados “Hijos de Dios” (Dioses) se da en los antagónicos. Como ejemplo tenemos la alegoría de “La Guerra en el Cielo”; en donde las “Huestes”, en su descenso jerárquico, y al tocar el lienzo de la manifestación material, tuvieron que luchar contra sus propios antagónicos.

Creo que he ahí la respuesta a la “Evolución del Hombre”, una tarea que tiene que ver con la lucha de aspectos y estados antagónicos que se desdoblan en el Alma.

Hablando del mundo que tenemos enfrente, hablando de esa realidad de nuestro diario vivir; creo representa, igualmente, a un estado evolutivo de una “Alma Grupal” cuyo estado nos muestra, de manera muy clara, a esas “Cualidad” inherentes del “Espíritu” o la ausencia de las mismas, es decir a esos sus antagónicos.

Nuestra Evolución, en pocas palabras, compete al trabajo personal que cada uno hace sobre sus propios antagónicos; así como se conoce y se entiende el bien en las cosas, así, también, se conoce y se entiende el mal que subyace en dicho estado del Alma; una vez que el individuo ha dominado por completo al antagónico de dicha comprensión el Alma ejecuta el desdoble al siguiente estado evolutivo, es decir, el individuo “ES” aquello que domina. En ese “SER” es que reside la manera en que uno se comporta respecto a su entorno; es en lo que “Uno Es” que subyace la respuesta diaria ante la vida; sin que la respuesta sea la esencia de lo que se “Es” realmente; lo que significa que los méritos no necesariamente tienen que ver con los estados evolutivos.

Todo, absolutamente todo lo que se le ha brindado al “Hombre” desde los “Cielos”, llámesele conciencia espiritual o religiosa, representa un camino, un medio para ayudarle en su trajine evolutivo, representa una mano para que no sucumba a los antagónicos asidos a la “Materia” y que surgen a cada momento; sino que, al contrario, busque en la subjetividad de su “Ser Interno” las “Cualidades del Alma” que son proporcionadas por esa chispa de Dios llamada “Espíritu”.

Y sí, creo que todo nos define de alguna manera, siempre y cuando todo lo que hagamos sea fruto de esas “Cualidades del Alma”, en donde ese quehacer compete al “Ser” que somos, en donde las cosas que se hacen ya no se hallan sujetas a ningún tipo de condicionamiento; sino que se hacen las cosas por la razón de “SER LO QUE UNO ES”.
Así como los árboles del campo que no reparan a quien darán sus frutos, sino que los dan por ser en su propia naturaleza; así, también, toda mujer y todo hombre se comporta y responde ante la vida conforme a las cualidades que posee o no posee. Un árbol frutal da frutos……Un estado del Alma da lo que tiene que dar.

——————————————————————

Tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló.
Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra?
Él entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone.
Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después.

Lucas 13:6-9

b

Tan solo una visión personal de las cosas.